Cámara de Diputados bonaerense: el macrismo negocia para blindar a Vidal

El PRO busca sumar al massismo para revocar la presidencia de la Cámara de Diputados, hoy en manos del Frente para la Victoria, que mantendrá la primera minoría. Charlas, promesas y posibles acuerdos con el Frente Renovador y diferencias con el radicalismo por el funcionamiento como bloque unificado. Ya hay varios nombres en danza por el PRO para ocupar la presidencia, en caso de que prospere esa postura.

Aunque argumentan que nada se definirá antes del balotaje, el macrismo apura las negociaciones en la Legislatura con el Frente Renovador para garantizar la gobernabilidad de María Eugenia Vidal a partir del 10 de diciembre.
El Frente para la Victoria, pese al resultado electoral adverso de octubre, seguirá siendo primera minoría en ambas cámaras y esto obliga a Cambiemos a negociar con el massismo, la tercera fuerza legislativa, para pelear por la presidencia de la Cámara de Diputados que hoy está en manos del kirchnerista Horacio González. 
En Diputados se da la situación más compleja para el nuevo oficialismo bonaerense. Allí, el FPV mantendrá un bloque de 36 diputados a partir de diciembre y Cambiemos tendrá 28 escaños (sumando a sus aliados radicales) por lo que, para pelear la presidencia de la Cámara y también la aprobación de las leyes que envíe el Ejecutivo, necesitará sí o sí de un acuerdo con el massismo, que será la tercera fuerza con 21 bancas.
En las últimas semanas, el FR se convirtió en la vedette de las negociaciones: habla con el macrismo aunque también es tentado por el FPV. Las luces están puestas sobre el jefe de la bancada renovadora en Diputados, Jorge Sarghini, cuyo nombre sonó esta semana para la Presidencia. "Hay muchas conversaciones informales pero las decisiones están atadas al acuerdo macro y se acelerarán después del 22", advierten desde el macrismo y el massismo.
El PRO, que lleva adelante las negociaciones por ser mayoría pero que también atiende su propia interna, deberá resignar por ahora su intención de armar un único bloque con la UCR. Mantendrán bloques separados y votarán en conjunto como un "interbloque", una figura que no existe legalmente en la Legislatura bonaerense. Los radicales se resisten a la idea de conformar una sola bancada ya que argumentan que eso significaría "perder identidad, cargos y estructura administrativa".
En la pulseada por la presidencia, hay varias posturas encontradas en el PRO: algunos proponen ofrecer ese cargo al massismo -a Jorge Sarghini- para asegurarse la mayoría y forjar una suerte de pacto de gobernabilidad, mientras que otros consideran ofrecerle la vicepresidencia, un cargo clave porque incluye "poder de firma" para temas legislativos y administrativos, y que el PRO se quede con el cargo de González. Una tercera posición no descarta dejar que el FPV retenga el cargo y gobernar sin mayoría como en la Legislatura porteña. Las definiciones llegarán después del 22 de noviembre.
Ya hay varios nombres en danza por el PRO para ocupar la presidencia, en caso de que prospere esa postura. Los que más suenan son el diputado Orlando Yans, que responde al presidente de Boca, Daniel Angelici; yManuel Mosca, esposo de la diputada Gladys González y hombre de confianza de Vidal. También están en la listaMarcelo Daletto, mano derecha del ministro de Gobierno porteño, Emilio Monzó, y César Torres, secretario de Gobierno de Vicente López y mano derecha del intendente local, Jorge Macri.
En el massismo, por su parte, aseguran que la intención es colaborar con Cambiemos. "A Vidal la vamos a ayudar en los temas que necesite ayuda, pero cheques en blanco a nadie", subrayó el ex candidato presidencial de UNA, Sergio Massa, días atrás, dando por sentado que hará valer su poder. Y aunque hay diferentes posturas, en el entorno del tigrense aseguran que aspira a quedarse con cargos en los organismos de control que posee la provincia (Tribunal de Cuentas, Asesoría General, Contaduría, Tesorería) como parte de un acuerdo macro con Mauricio Macri, además de negociar la presidencia de la Cámara y el apoyo al proyecto de reforma política que nunca consiguió quórum del kirchnerismo.